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Peru: Cuando la Prensa no escucha

-Nick Rosen-

He seguido mucha de la cobertura de los disturbios en Espinar durante los últimos días. Haciendo a un lado las responsabilidades profesionales, muchas de las imágenes emitidas desde esa esquina árida del Cusco han sido realmente poderosas

Un momento en particular, sin embargo, se me ha quedado grabado. La mañana después de la declaratoria del Estado de Emergencia, cuando una pequeña muchedumbre se agrupaba alrededor de un corresponsal, una mujer, una campesina, hacia un ruego a la cámara. Con la voz quebrándosele, casi entre lágrimas, parecía que el corazón se le salía, hablando sobre como Ollanta Humala la había traicionado a ella y sus vecinos, pidiéndole ayuda para detener la violencia en la Comunidad.

Así crean que esta mujer estaba siendo usada como un títere dentro del infame juego político o si sus quejas eran legítimas, éste fue un momento sorprendente en televisión. Esta mujer estaba descubriendo su alma. Cuando ella había terminado, el corresponsal de la localidad dio el pase a los estudios en Lima y pregunto al presentador, Christian Hudtwalcker, si tenía algunas preguntas. Hudtwalcker no las tenía. En su lugar, se refirió a los muchos que estaban ahí señalando que no tenían el derecho legal de congregarse en las calles debido al Estado de Emergencia. Todo parece indicar que ni siquiera estaba escuchando a esa mujer.

No se trata de meterse con Hudtwalcker, porque su caso es realmente, solo la representación de un problema más grave. Para buena parte de la prensa nacional, Perú va al Norte hasta Ventanilla, hacia el este hasta La Molina, y hacia el sur hasta Asia (de Enero a Abril; solamente hasta Chorrillos el resto del año), y la mayor parte de cosas que pasan fuera de esos límites queda inadvertido sin ser escuchado.

De que otra manera se explica la absoluta conmoción que muchos importantes periodistas hayan expresado al inicio de las protestas en Espinar? Dicen que hasta donde sabían, las relaciones entre la comunidad y Xstrata Tintaya eran geniales.

Toda la gran prensa (y Peru this Week también) no observaron el hecho que el alcalde Oscar Mollohuanca había viajado hasta Suiza para pedir a los accionistas de Xstrata cambios en la forma en que la empresa operaba. Esto fue hace un mes nada más. La prensa nacional no había observado los años de quejas locales que habían sido documentadas por la prensa en Cusco. Esas quejas nunca fueron escuchadas en Lima.

Para muchos en la prensa, el Perú que está más allá de las afueras de Lima solamente viene a cuento durante desastres. Mientras que la prensa podría servir como un importante vínculo entre las poblaciones locales y los poderosos legisladores en Lima, sucede que usualmente ignora esa responsabilidad hasta que las situaciones hayan explotado en violentos conflictos.

Incluso ahora, para los periodistas en Lima, tan alejados de la realidad de lo que realmente pasa,  hay una reticencia a profundizar más allá de los temas políticos de conversación. ¿Cuantos periodistas de Lima han dedicado la semana a confiadamente explicar las secretas razones de Mollohuanca, cuando, dos semanas atrás, no hubieran podido distinguirlo entre dos personas? ¿Cuantos periodistas, estos últimos días, han debatido apasionadamente los niveles de contaminación alrededor de Espinar cuando, dos semanas atrás, hubieran estado en apuros para encontrarlo en el mapa?

La prensa ha condenado, correctamente, la violencia en Espinar. Pero no ha mostrado mayor disposición a hacer las preguntas o a escuchar con objetividad.

En el mismo momento que Hudtwalcker tenía la ocasión de preguntarle a una protestante porque estaba arriesgándose a ser arrestada, que quería, que estaba pensando, dejo que la oportunidad se le vaya.

If we want to understand these conflicts, or better still, help prevent them, we need to stop missing these chances.

Si queremos entender estos conflictos, o mejor aún, ayudar a prevenirlos, necesitamos dejar de perder estas oportunidades.

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Este articulo fue publicado originalmente por Peru this Week  y ha sido traducido al español por Edwar Enrique Escalante

 

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1 comment

  1. Tania says:

    Realmente la prensa dentro del país es un instrumento que puede ser usado para influir correcta o incorrectamente en la población, pero mas que eso debería mostrar la realidad de manera objetiva, considerando los lados o grupos involucrados y las motivaciones o intereses que tengan, no es muy correcto juzgar un lado de la realidad es mejor entender que es lo que esta pasando en los pueblos del país. En Espinar la situación no es resiente, es el resultado de un sin numero de quejas, sentimientos, decepciones e incumplimientos que la población ha considerado durante muchos años, ahora que se ha generado este conflicto que afecta ha familias de pobladores y policías recién son considerados, de alguna manera llamaron la atención del gobierno que no estuvo presente en la magnitud que requería el pueblo de Espinar. Por ultimo solo me queda decir que este tipo de eventos no suceden de la noche a la mañana, y por tal motivo requieren mayor atención por parte de los lideres sean del estado o no, nadie quiere muertos ni luchas entre Peruanos, solo queremos un país que continúe creciendo económicamente, con una política adecuada, con libertad pero bajo el gobierno de Dios, que enseña los valores que muchas personas han perdido.

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